Caldera

Biomasa

Funcionamiento de las calderas de biomasa

Funcionamiento de las calderas de biomasa

Bienvenido un día más al blog de Ereco Ambiental, tu empresa especializada en todo tipo de energías renovables. En la nueva entrada de hoy hablaremos sobre cuál es el funcionamiento de las calderas de biomasa, así como de sus ventajas frente a otro tipo de energía.

Es importante saber que en el mercado actual existen distintos tipos de calderas de biomasa de uso doméstico, aunque se diferencian en algunos aspectos, lo cierto es que su funcionamiento suele ser muy parecido. Por lo general, esta herramienta se compone por una caldera, un silo de biomasa, un sistema de alimentación, una sección de extracción y almacenamiento para las cenizas, y un acumulador inercial.

Las calderas de biomasa se activan de forma automática cuando detectan cierta temperatura, en ese momento, un quemador de combustible incinera la biomasa con tal de generar una llama que se extiende horizontalmente hasta entrar en la caldera. En esta combustión se produce un calor que se transmite a un circuito de agua que más adelante se utiliza como calefacción, agua de la ducha o climatización para piscinas.

Por otro lado, para que las calderas de biomasa puedan almacenar el combustible, tienen un contenedor de un tamaño adecuado ubicado en uno de sus lados, con un tornillo que lo va transportando hacia el interior de la caldera de biomasa. Mientras tanto, las cenizas que se van generando se pueden recolectar de forma automática con tal de utilizarlas como abono. También existen algunas calderas de biomasa que tienen un sistema que permite almacenar el calor que no se utilice en ese momento.

Ventajas de las calderas de biomasa

Ante todo, debemos tener en cuenta que estamos hablando de un sistema eficiente que ofrece infinidad de ventajas tanto al medio ambiente como a nuestra vivienda. De esta forma, es importante saber que la biomasa es una fuente de energía inagotable, por lo que si utilizamos este tipo de calderas, nos durarán muchos años en perfectas condiciones.

Uno de los motivos por los que la mayoría de personas están cambiando sus viejas calderas por unas de biomasa es que estas producen niveles muy bajos de contaminación ambiental, además de ayudarnos a reducir la dependencia a los combustibles fósiles que son mucho más contaminantes que la propia biomasa.

La biomasa consiste en reutilizar todo tipo de residuos, por lo que se reducirá la basura de todo tipo de industrias, así como se mejorará la limpieza de los montes y se reducirá el riesgo de que se produzca cualquier incendio.